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MOVIMIENTO ESTOMATAL.

 

 

La característica fisiológica más resaltante de los estomas es que se abren en respuesta a la luz y cierran en la oscuridad. Podemos describir el curso de la apertura estomática, que ocurre normalmente después de 30 minutos del comienzo de la iluminación, con una apertura total. Durante el resto del día permanecen abiertos, cerrando hacia el final de la tarde y permanecen cerrados en la noche; sin embargo no es de extrañar que ocurra el cierre al mediodía, sí las plantas muestran estrés hídrico. El cierre al mediodía se debe al colapso de las células guardianes cuando se marchitan las hojas. Al final de la tarde, los estomas vuelven a abrir si el balance hídrico es positivo, cuando predomina la absorción de agua sobre la transpiración. En períodos de oscuridad completa los estomas se cierran.
Un caso particular lo constituyen las plantas suculentas que se desvían de las normales. Las suculentas en general cierran los estomas de día y los abren de noche. En algunas cactáceas los estomas se abren durante todo el período oscuro y se cierran en el día. En otras como el Kalanchoe, los estomas se abren de noche y hacia el final del período diurno, pero se cierran en la mañana. En las suculentas la apertura nocturna de los estomas, esta relacionada con la fijación de CO2 y la síntesis de ácidos orgánicos. Estas plantas presentan metabolismo ácido de crasuláceas (MAC o CAM). Los estomas abren de noche cuando las perdidas de agua son mínimas, de tal forma que la absorción de CO2 se realiza con mínima pérdida de agua. En el período luminoso diurno, al estar cerrado los estomas, se minimiza la pérdida de agua , y la fotosíntesis procede debido a la generación interna de CO2 por descarboxilación de ácido málico.
Algunos ejemplos pueden ilustrar la afirmación, de que las plantas suculentas presentan una relación transpiratoria baja, que está en el orden de 50 a 150 gramos de agua transpirada por gramo de CO2 fijado. Las plantas C3 pueden tener relaciones transpiratorias de 1000; mientras que en las plantas con metabolismo C4 está en alrededor de 500.
Ciertas modificaciones anatómicas que desarrollan las hojas limitan la transpiración, estas incluyen la reducción del área foliar, disminución del área superficial por unidad de masa, dando lugar a hojas carnosas y suculentas, y una variedad de modificaciones encontradas en plantas que crecen en ambientes xerofíticos. Se pueden mencionar estomas hundidos en la superficie foliar, reducción del número y tamaño de los estomas y la presencia de pelos epidérmicos.
Muchas plantas que habitan en sitios secos desarrollan caracteres xeromorfos que están relacionados con la reducción de la transpiración, como son: cutícula gruesa, cutinización fuerte de las paredes de las células epidérmicas, aposición de ceras o resinas sobre la cutícula, alta densidad de tricomas o pelos muertos, estomas generalmente hundidos en la epidermis, desarrollo notable del parénquima en empalizada y de los tejidos mecánicos, especialmente el esclerénquima.
En ciertas especies, como Nerium oleander, Espeletia timotensis, Capparis indica, etc., los estomas se encuentran en depresiones llamadas criptas, revestidas por pelos, constituyendo cámaras de vapor de agua, que limitan la transpiración, bajo condiciones de turbulencia. Ciertas xerófitas presentan hojas transformadas en espinas, que reducen la superficie transpiratoria. Algunas plantas como Hinterhubera imbricata, enrolla la hoja hacia el envés, creando una cámara de vapor de agua sobre los estomas que disminuyen la transpiración. Así mismo, algunas gramíneas poseen en la epidermis de la haz, células buliformes que por cambios en la presión de turgencia, permiten que la hoja se enrolle, disminuyendo la transpiración.

 

 

 

 

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